miércoles, 16 de agosto de 2017

Marlon

nbc.com/marlon
-Estreno: 16 de agosto de 2017, NBC.
-Comedia, 21 minutos, 1 temporada, 10 episodios.

-De Marlon Wayans alguna vez se dijo que podía ser el nuevo Eddie Murphy, pero con 45 años ya, su estilo de comedia gritona, gesticulante, estridente y de voces raras no tiene un radio de alcance mayor que el de las parodias estilo 'Scary movie' (las dos primeras de las cuales él protagonizó). Aquí, por alguna razón, se le concede un espacio en la tele nacional, con entre 3,5 y 5,5 millones de espectadores, con una sitcom con su propio nombre, basada en un detalle concreto de su biografía, que es el de intentar mantener la amistad con su exesposa para así facilitar la vida de sus dos hijos en común. Marlon intenta dar imagen de pillo jovenzuelo, con sus vaqueros, su capucha y su chupa de cuero, pero solo consigue parecer un inmaduro metomentodo salido de los 90, a quien en la vida real no se aguantaría en ningún momento, pero que en YouTube lo peta con seis millones de seguidores. Para el final del verano ha colado, pero veremos lo que pasa cuando empiece la temporada de verdad a finales de septiembre.

domingo, 13 de agosto de 2017

Get Shorty

epix.com/series/get-shorty
-Estreno: 13 de agosto de 2017, Epix.
-Drama, 60 minutos, 1 temporada, 10 episodios.
-Renovada.

-La novela del nismo título de Elmore Leonard ya fue llevada al cine con John Travolta, Gene Hackman, Danny De Vito y René Russo (en España se tituló 'Cómo conquistar Hollywood'). Aquí los personajes están muy cambiados, un poco como está ocurriendo con la serie 'Fargo', pero el motor de la historia es el mismo: un matón al servicio de un jefe del crimen, con deseo de llegar a algo más en la vida, se hace con un guion escrito por una de sus víctimas y concibe el plan de convertirse en productor de cine, un poco por dar rienda suelta a otro lado de sí mismo, otro poco por usar las películas para lavar dinero y otro poco porque su ocupación de hombre de armas tomar (literalmente) puede ayudarle a abrirse paso a base de codazos y mal genio en Hollywood si es necesario. La serie traslada el origen de la historia de Miami a Nevada, y la banda delictiva está liderada por una madura mujer hispana, Amara de Escalones (Lidia Porto) y su hijo Yago (Goya Robles), que más quiere parecer un narco duro y sanguinario que mantener un perfil bajo. El protagonista es ni más ni menos que Chris O'Dowd, el informático irlandés de la comedia de culto 'The IT crowd', que aquí funciona sorprendentemente bien como mamporrero frío y flemático en el trabajo, pero sensible y deseoso de algo más cuando acaba de tapar fosas. Su esposa, a la que de joven le excitaba salir con el chico malo, ahora quiere separarse de él tras verlo sangrar demasiadas veces en la cocina, y además, tienen una hija de doce años complicando el asunto. En el lado holywoodiense, destaca Ray Romano en el papel de productor de poca monta, de productos directos a vídeo, a quien le cae todo esto encima. Es principalmente un drama negro con toques de humor también negro, típicos de Leonard, sobre todo reflejados en la naturalidad con la que Miles y su compinche Louis (Sean Bridgers) tratan con la violencia en su vida. Y también en el hecho de que el guion manchado de sangre anda rodando por ahí de mano en mano como si fuera la cosa más natural del mundo. Los episodios duran un poco demasiado cada uno, pero está mejor llevada de lo que cabría esperar.

viernes, 11 de agosto de 2017

Atypical

netflix.com/title/80117540
-Estreno: 11 de agosto de 2017, Netflix.
-Comedia, 33 minutos, 1 temporada, 8 episodios.
-Renovada.

-El atípico del título es su protagonista, Sam Gardner (Keir Gilchrist), un adolescente de 18 años con autismo, que empieza a querer tener novia y perder la virginidad. Como ya es más conocido para el público en general, quienes tienen autismo carecen de filtros para entender cosas como la ironía o el sarcasmo, se enfrentan a dificultades para relacionarse socialmente y a menudo presentan comportamientos e intereses basados en la repetición continua de patrones, hábitos y rutinas cuya alteración les incomoda bastante. O sea, justo lo necesario para empezar a intentar ligar en tu último año de instituto. Sam tiene padre, madre y hermana, que por su parte también reflejan el tipo de vida cotidiana por la que pasan los familiares de los afectados. El padre, Doug (Michael Rapaport) es un currito normal y corriente que nunca ha podido compartir los intereses típicamente americanos de los padres e hijos del país, incluyendo los sabios consejos envueltos en frases hechas que tomadas literalmente no tienen sentido; la madre, Elsa (Jennifer Jason Leigh), vive contenidamente el deseo de hacer algo con su vida que no tenga que ver con recaudar fondos o ir a grupos relacionados con el autismo, especialmente ahora que el chaval tiene ganas de algo más en la vida y sus padres cada vez se van haciendo más mayores; y la hermana, Casey (Brigette Lundy-Paine) una corredora de atletismo que también está en la edad del pavo, con ganas de encontrar al chico ideal y no se corta a la hora de calentarle la cara a los abusones del insti, que son quienes completan el reparto. Por su parte, Sam es un chaval de inteligencia superior, obsesionado con las costumbres reproductivas animales (sobre todo los pungüinos y otra fauna del frío, no por nada la serie se iba a titular 'Antarctica'), y con una tozudez que no le va a permitir arredrarse, incluso cuando la chica que le mola es su propia terapeuta de 26 años y con novio. Las reacciones a la serie varían entre el aplauso por mostrar como personaje central a alguien de estas características, aun dentro de un tono humorístico, hasta los eternos ofendidos que se lo toman todo como un ultraje. Desde luego, no es un clon del Sheldon Cooper de 'The big bang theory', y la serie, dentro de la comedia impuesta por uno de los motivos más viejos de la historia (machos inseguros intentando llamar la atención de las hembras de la especie), trata a sus personajes con un respeto que incluso dispele muchos mitos en torno al autismo, invitando a reírse con Sam y su familia, no de ellos.

miércoles, 9 de agosto de 2017

Mr Mercedes

start.att.net/exclusive/audience/mr-mercedes/
-Estreno: 9 de agosto de 2017, Audience Network.
-Drama, 55 minutos, 1 temporada, 10 episodios.
-Miniserie.

-Stephen King y David E Kelley son dos pesos pesados cada uno en lo suyo (los libros de crimen y misterio por un lado y las series de televisión legales y policiacas por el otro), pero hasta ahora nunca habían coincidido en el mismo proyecto. Lo lógico es que tal eclosión se produjera en un canal de campanillas, pero por alguna razón, la adaptación de esta la 62ª novela de King, publicada en 2014, ha acabado yendo a parar a Audience, la cadena minoritaria de AT&T. Lo cual es una pena, porque es una de las mejores adaptaciones de King que se han hecho para la televisión, sobre todo para quien le guste su King poco pasado y sin guarnición sobrenatural, a lo 'Cadena perpetua', por ejemplo. 'Mr Mercedes' es una historia de poli perdedor y malo irredimible, al viejo estilo, donde ambas partes revelan defectos que los humanizan, pero que mantienen las cosas claras sobre el bien y el mal de las cosas. A un lado está el detective retirado Bill Hodges, y a otro un degenerado que una vez lanzó su coche (un Mercedes) a toda velocidad contra la gente que esperaba en una cola para una feria de empleo en una Ohio post-industrial, tardo-Obama y pre-Trump. De Hodges sabremos que vive solo, divorciado, bebiendo latas de Budweiser por caja diaria, aumentando su peso y colesterol alarmentemente, y sin nada en especial que lo ate a este valle de lágrimas del que se ha jubilado sin poder atrapar al del Mercedes. Encarnado por el dublinés Brendan Gleeson, Hodges es un irlandés corpulento, barbudo, pelirrojo y canoso que aún mantiene su acento y que por debajo de la capa de miserias que le han echado por encima tres décadas de trabajo policial aún mantiene un destello de humanidad y vergüenza torera. A su alrededor están su excompañero de oficio, su vecina la viuda setentona, aficionada al nudismo, que le tira los tejos, un chaval adolescente que le ayuda con el ordenador y la hermana de la mujer cuyo Mercedes fue robado para cometer la matanza. En el otro extremo del ring, Mr Mercedes es un veinteañero que trabaja en una especie de MediaMarkt, mientras vive con su madre, en cuyo sótano mantiene un cubil mezcla de hacker de altos vuelos y mazmorra de secuestrador sádico. Poco a poco iremos conociendo el sórdido pasado de su vida, pero eso no va a ser suficiente para disculparle lo del Mercedes primero y luego el juego de gato y ratón que va a comenzar con Hodges y sus aliados. Es una serie que se toma tanto trabajo para establecer sus personajes como para hilar la mecánica policial de la trama y el suspense típico del género, y desde luego merecería mejor suerte, sobre todo vistas las últimas adaptaciones que se han hecho de King.

viernes, 4 de agosto de 2017

Comrade detective

amazon.com/dp/B073X9R3TQ
-Estreno: 4 de agosto de 2017, Amazon.
-Drama/Comedia, 43 minutos, 1 temporada, 6 episodios.

-A mediados de los 80, el estado rumano de Nicolae Ceaucescu, harto de filmes propagandísticos norteamericanos como 'Amanecer rojo' o 'Rocky IV', donde se le daba siempre caña a los comunistas del mundo, decidió contraatacar con una teleserie policiaca, 'Tovarasul militian', donde los probos servidores de la ley y el partido luchaban contra las lacras venidas de Occidente. Esa serie se perdió por los derroteros de la historia hasta que hace poco el actor Channing Tatum y los productores Brian Gatewood y Alex Tanaka la buscaron, encontraron, restauraron y doblaron al inglés, como explican en la introducción al primer episodio. ¿Entendido todo esto? Bueno, pues es mentira. La realidad es que un día Tatum, como productor ejecutivo en busca de proyecto, pidió a los creadores que le trajeran las peores ideas que se les ocurrieran, ya que de este tipo de cosas tan inusuales a veces salen "joyas escondidas". Y el resultado fue esta sátira del tira y afloja político-policial de los 80, donde ambos bloques convertían sus productos de acción y misterio en vehículos de propaganda más o menos velados. La serie está, en efecto, rodada en Rumania y en rumano, con actores rumanos, y luego doblada al inglés por, entre otros, el propio Tatum, Chloë Sevigny, Joseph Gordon-Levitt o Nick Offerman, con el extraño efecto que eso produce. Es decir, que todo el fingimiento previo a lo Cervantes con 'El Quijote', de que esto no lo hice yo, sino que me lo encontré en otro idioma y lo traduje, está llevado a sus últimas consecuencias. La trama lleva a dos detectives, el duro Gregor Anghel y el pueblerino Iosif Baciu, a investigar a un delincuente occidental que se oculta tras una máscara del presidente Ronald Reagan (como la de Patrick Swayze en 'Le llaman Bodhi'), y durante sus investigaciones luchan contra inventos de la corrupción capitalista como la cocaína, la religión organizada, la música disco o las partidas ilegales de Monopoly. Los protagonistas de la serie sueltan frases como que no existen los polis corruptos en Rumania, que el país no está acostumbrado al crimen violento, o que para qué quieres dinero si el estado ya te proporciona educación, alimento y sanidad. La embajada americana está llena de obesos comiendo hamburguesas en sombrero tejano, y en los bares rumanos la gente jalea con emoción los últimos movimientos de cada partida de ajedrez. La broma en sí no está mal, tiene sus momentos buenos, algunos otros no tan logrados, y si la ves sabiendo a lo que vienes puede resultar inesperadamente entretenida. Con solo seis episodios y unas cinco horas de duración, el experimento no se alarga más de lo debido.

jueves, 3 de agosto de 2017

What would Diplo do?

viceland.com/en_us/show/what-would-diplo-do
-Estreno: 3 de agosto de 2017, Viceland.
-Comedia, 25 minutos, 1 temporada, 6 episodios.

-¿Recuerdan a Dawson de 'Dawson's Creek' ('Dawson crece', en macarrónico español)? Pues el actor que lo encarnaba, James van der Beek, acaba de cumplir los cuarenta, lleva ya unos años simultaneando los dramas policiales con la comedia, y en este caso crea y protagoniza esta serie sobre un DJ ya talludito que consigue ocultar su edad a base de gorra, playeras fosforito y muchas luces estroboscópicas en sus conciertos. Diplo nunca fue el tipo más listo del barrio, y décadas de decibelios machacones no han debido de mejorarle las neuronas, así que se nos presenta como una especie de niño grande estusiasta de las camas elásticas y con un flujo de monólogo interior que denota poca capacidad de concentración. A ratos parece un hombretón majo, bonachón e inofensivo y otras veces es una estrella malcriada y con la piel demasiado fina como para ser famoso, con lo cual a veces da penina y otras ganas de estrangularlo. A su alrededor tiene (cuando no son imaginarios) a gente como su asistente, su representante, su mejor amigo, aficionado a los champiñones (ya me entienden) y de vez en cuando algún invitado del mundo real como Calvin Harris. Oculta en un canal desconocido, Viceland, y con una audiencia calculada de solo unos 50.000 espectadores a la semana, tiene toda la pinta de pasar desapercibida.

The guest book

-Estreno: 3 de agosto de 2017, TBS.
-Comedia, 21 minutos, 1 temporada, 10 episodios.
-Renovada.

-Al parecer, Greg García, creador de 'My name is Earl', 'Raising Hope' y 'The Millers', entre otras telecomedias, tiene la costumbre de dejar escritas historias falsas en los libros de invitados de los hoteles que visita. Y de ahí ni más ni menos viene la idea de esta serie: un "cottage" de varias habitaciones en las montañas Rocosas, un grupo de invitados diferentes cada semana, y unos cuantos habitantes locales que dan continuidad al lugar. Por esas coincidencias que se dan de vez en cuando, es la segunda serie en la misma semana, tras 'Room 104', que se estrena con un concepto parecido. Quien conozca alguna de las comedias mencionadas anteriormente ya tendrá una idea del humor de García: gente a la que le falta un hervor metiéndose en alocados líos sin comerlo ni beberlo, como por ejemplo en el primer episodio, donde Danny Pudi (Abed en 'Community') se mete en un local de strip-tease al volver de la compra y ya la hemos liao. Los episodios resultan bastante desiguales, pero ni en los mejores de ellos se llega a algo especialmente memorable. La principal diversión puede ser intentar reconocer a los actores invitados y de qué los conoces. En el segundo episodio: Stockard Channing (Rizzo en 'Grease', la esposa del presi de 'El ala oeste'). Y así sucesivamente con Mary Lynn Rajskub, Michael Rapaport, David Zayas o Margo Martindale entre otros.

miércoles, 2 de agosto de 2017

The sinner

usanetwork.com/thesinner
-Estreno: 2 de agosto de 2017, USA.
-Drama, 42 minutos, 1 temporada, 8 episodios.
-Miniserie.

-Basada en la novela de la autora alemana Petra Hammesfahr, 'The sinner' es una serie de misterio en el que la duda no es quién lo hizo o cómo, ya que eso ocurre a plena luz del día, en lugar público y con decenas de testigos, sino por qué. Cora Tanetti es una mujer de 28 años, de clase trabajadora, guapa pero reservada e introvertida, de la que sospechamos que algo deprimente le anda rondando por la cabeza, que de repente, durante un día de vacaciones con su marido e hijo, mata a alguien sin motivo aparente. Ella misma no se lo explica, ni tampoco intenta defenderse, y se declara culpable ante la juez. Sin embargo, el veterano detective Harry Ambrose se huele algo, y bajo la convicción de que cuando una mujer mata lo hace siempre a alguien a quien conoce, nunca al azar, se pone a investigar y efectivamente, algo oculto sale a la luz, empezando por los padres ultrarreligiosos de Cora y su hermana, gravemente enferma desde niña. Los protagonistas principales traen pedigrí de pantalla grande: Jessica Biel como Cora (y también como productora de la serie) y Bill Pullman como el detective Ambrose. De Cora no sabemos nunca a ciencia cierta si está deseando descubrir la verdad o teme saberla, si la está reprimiendo o es consciente de ella más de lo que deja traslucir. Por su parte, Ambrose es el típico detective de teleserie, con una vida privada que es un desastre, dividida entre su esposa que le lleva a terapias de pareja y una camarera/madame con la que da rienda suelta a su masoquismo, y además con una peculiar afición por las plantas. Ambos resultan por encima de la media de los "thrillers" de verano en sus actuaciones, pero a pesar de las buenas críticas y del buen hacer del equipo técnico, la serie tampoco es nada del otro mundo, y es principalmente la rareza de que la incógnita que despejar sea el motivo y no el autor del crimen lo que le da un tono diferente. También tiene a su favor el no pasarse con la duración (poco más de cinco horas en ocho episodios) y en el presentar un caso cerrado y ya está.

martes, 1 de agosto de 2017

Manhunt: Unabomber

discovery.com/tv-shows/manhunt-unabomber/
-Estreno: 1 de agosto de 2017, Discovery Channel.
-Drama, 42 minutos, 1 temporada, 8 episodios
-Miniserie.

-Esto de ir catando todo lo que sacan todas las cadenas, sin dejarse nada, por mala pinta que tenga, a veces ofrece recompensas a lo trabajoso del empeño, y esta es una de esas ocasiones. Esta miniserie del Discovery Channel trata sobre el famoso terrorista estadounidense Unabomber, que se dedicaba a mandar bombas por correo a gente relacionada con el mundo de la tecnología, ya que tenía la convicción de que el progreso científico humano estaba yendo demasiado lejos y que había que volver más a la naturaleza. Él mismo lo cumplió a rajatabla, ya que vivía completamente aislado en una cabaña de madera sin comodidad alguna en Montana, sobreviviendo de forma autosuficiente a base de cazar y plantar un huerto. Causante de tres muertes y veintitrés heridos con sus paquetes explosivos, fue atrapado en 1996, a los 54 años de edad, y aún está vivo. La serie reconstruye el minucioso trabajo del FBI para encontrarlo, en especial por la rama de la filología, ya que las únicas pistas que se tenían de él eran sus extensas cartas y disertaciones escritas, una de las cuales exigió que fuera publicada en la prensa nacional. Su manera de expresarse y peculiaridades ortográficas fueron estudiadas al detalle, dando lugar incluso a una nueva rama científica, la "lingüística forense". A pesar de estar en un canal no especialmente conocido por su ficción filmada, esta serie trae consigo bastante pedigrí: Kevin Spacey como uno de los productores ejecutivos, Greg Yaitanes como director ('Perdidos', 'Heroes', 'Prison break', 'House', 'Anatomía de Grey', etc), y Paul Bettany como el superdotado mental Ted Kaczynski, alias FC (Freedom Club), alias Unabomber. El guion, sabedor de que el público ya sabe cómo acaba la historia, cuenta la trama de forma fragmentada, saltando hacia atrás y hacia adelante, olvidando por completo al terrorista durante varios episodios y por contra dedicándole uno entero a su problemática vida y decisión de retirarse del mundanal ruido, consiguiendo humanizarlo sin por ello justificar sus actos. A cambio, a menudo la estrella es Jim Fitzgerald (Sam Worthington, el soldado protagonista de 'Avatar'), el investigador del FBI que con su empeño en tirar por la vía idiolectal consiguió al fin pruebas decisivas para obtener la orden de registro de la cabaña, y que sufre la presión de su trabajo en la vida familiar y en sus relaciones con jefes y compañeros. Habría que criticar en este respecto el continuo subrayado del desdén a que eran sometidas sus teorías, con escena tras escena en la que es ninguneado por sus jefes, cuando el público sabe que al final tendrá razón, pero a pesar de esto la serie entera, como la de OJ Simpson de Ryan Murphy en FX, resulta muy atrayente, bien hecha y con la duración justa.

viernes, 28 de julio de 2017

Room 104

hbo.com/room-104
-Estreno: 28 de julio de 2017, HBO.
-Drama, 26 minutos, 1 temporada, 12 episodios.
-Renovada.

-La habitación 104 de un motel de carretera es el lugar donde ocurren todos los episodios de esta serie, cada uno de ellos completamente autónomos de los demás. La mayoría de ellos están escritos por Mark Duplass, creador de la serie junto a su hermano Jay, formando una dupla que es de las más activas dentro de la cinematografía alternativa de California. Los episodios son muy desiguales entre sí, aunque la mayoría se adentran dentro del tono extraño, sorprendente y a veces de terror de una 'Twilight Zone' moderna. En el primero de ellos lo que debería ser un rutinario par de horas de una canguro con el hijo de un huésped se vuelve inquietante debido a la raro que el vuelve el crío. En el segundo un repartidor de pizzas se encuentra a una extraña pareja que por alguna razón tarda demasiado en pagarle su pedido. En el tercero hay un rito de entrada en una secta que se tuerce a última hora. Y así sucesivamente. Algunos son más cómicos, otros más dramáticos, otros más de suspense, algunos están mejor cuajados y otros dependen demasiado de la sorpresa final. Algunos son muy experimentales, como por ejemplo el sexto, contado sin palabras y solamente a través de "danza interpretativa", protagonizado por Sarah Hay, la chica de 'Flesh and bone'. Es decir, que es casi imposible saber por uno de los episodios cómo será el siguiente. Por mucho que tenga el pedigrí de HBO, la serie se emitió en verano los viernes a las 11 y pico de la noche, cosa que hoy en día importa menos, porque quien quiere ver algo fuera de hora puede hacerlo sin problema. Los Duplass ya hicieron allí 'Togetherness' un par de temporadas, se la cancelaron, y ahora vienen con este nuevo proyecto, que de momento ha sido renovado.

lunes, 24 de julio de 2017

Somewhere between

abc.go.com/shows/somewhere-between/
-Estreno: 24 de julio de 2017, ABC.
-Drama, 42 minutos, 1 temporada, 10 episodios.

-El tema del volver al pasado para intentar arreglar algo que salió mal es muy común en los thrillers de acción, y hace poco ya se adaptó uno de ellos, 'Frequency', a la televisión. En aquel caso, la excusa sobrenatural era un aparato de radio que traspasaba la barrera del tiempo, pero en el de 'Somewhere between' no se explica lo que pasa. Simplemente, una madre destrozada por la muerte de su hija a manos de un asesino en serie se ve un día transportada a la semana anterior a que el hecho ocurriera, y se encuentra así con la oportunidad de evitar la desgracia. La madre en cuestión es una reportera estrella de un canal en San Francisco, su marido es fiscal del distrito, el caso que le ocupa tiene que ver con una pena de muerte, y a uno de los implicados también le ocurre lo mismo que a la periodista. El reparto se completa con varios policías y un par de personajes con problemas psíquicos, y una mujer que va por ahí asegurando a todos que todo está conectado y que las coincidencias no existen. Basada en una serie coreana aún más larga (14 episodios en lugar de 10), es una idea que habría quedado perfecta para una película de peligro y suspense que poder ver sin cuestionarla demasiado, pero el asunto se estira y complica demasiado a lo largo de casi tres meses de emisión. Protagonizada por actores desconocidos, o casi, resulta competente hasta cierto punto, pero con todo lo demás que hay que ver, resulta fácil de descartar.

Midnight, Texas

nbc.com/midnight-texas
-Estreno: 24 de julio de 2017, NBC.
-Drama, 42 minutos, 1 temporada, 10 episodios.

-Charlaine Harris, una sesentona texana con pinta de abuela de anuncio de tartas de manzana, lleva décadas escribiendo novelas de "Southern Gothic", llenas de personajes sobrenaturales todos entremezclados en el mismo sitio, que son varias versiones de un pueblo de la América profunda sureña. Una de sus sagas, la de Sookie Stackhouse, fue adaptada por la HBO en la serie 'True blood', que empezó como un tren de mercancías y acabó absorbida por su propia y exagerada mitología, por mucho que viniera ya anunciada desde el principio como un descoque de monstruos sin medida y hecha para divertirse sin ponerle demasiadas pegas. Si te gustó 'True blood', probablemente no te gustará tanto esta serie basada en novelas de la misma autora, por el sencillo hecho de que está hecha por una cadena en abierto, la NBC, en lugar de una de pago, y eso se nota en presupuesto, mala leche y posibilidades de mostrar sexo, violencia y palabrotas, además de en la ausencia de cualquier contenido metafórico. Aquí, en el pueblo ficticio de Medianoche, se reúnen un médium gitano que huye de sus acreedores, su abuela (más o menos) muerta, un vampiro negro y de ojos azules, una bruja aún aprendiendo a usar sus poderes, un ángel caído, un hombre-tigre, un medio-demonio, varios humanos que puede que luego también se descubran poderes sobrenaturales o no y, lo mejor de todo, un gato que habla. Cuando el médium, Manfred, llega al pueblo, hay un asesinato, y una invasión de espíritus, y comienza la fiesta. Hay exorcismos, posesiones, profecías, secuestros, muertes más o menos sangrientas, secretos de familia, y la inevitable atracción entre Manfred y la camarera cañón. Es, pues, una versión light que dejará en los fans el mismo sabor que las botellas de TruBlood en un vampiro de siglos de edad.

viernes, 21 de julio de 2017

Ozark

-Estreno: 21 de julio de 2017, Netflix.
-Drama, 1 temporada, 10 episodios.
-Renovada.

-Jason Bateman es conocido principalmente por ser uno de los protagonistas de la comedia de culto 'Arrested development', aunque puede que a alguien le suene su careto más de alguna que otra aventura cómica en la pantalla grande, como 'Horrible bosses' o 'Identity thief'. Aquí se va al extremo contrario, no solo protagonizando sino también produciendo y dirigiendo cuatro episodios en esta serie que hereda el principio básico de 'Weeds' o 'Breaking bad': una persona corriente que por circunstancias de la vida se ve metido en delitos relacionados con la droga y cada decisión que toma para intentar escapar ahonda el agujero aún más. En esta ocasión Marty Byrde (Bateman) no comienza como ciudadano más o menos modelo afectado por una tragedia, sino ya metido en aguas pantanosas en su labor de blanqueador de dinero para un cártel mexicano de Chicago. Un día, Marty sale de una situación delicada al inventarse sobre la marcha la idea de que la zona lacustre de los Ozarks de Missouri está llena de millonarios en busca de veranos playeros y vacía de criminales o de agentes de la ley que los busquen, y cuando el capo de turno, llamado nada menos que Camino del Río (Esaí Morales, uno de los clásicos actores hispanos de las últimas décadas) le toma la palabra, la bola de nieve comienza a rodar. 'Ozark' hace lo suficiente como para plantar en la mente del espectador la idea de que si te gustó 'Breaking bad', a lo mejor esta va del mismo palo, y si por un lado es cierto que hace lo suficiente para resultar distinta y no una mera copia, también lo es que la calidad resulta inferior. La serie tiene muchas cosas a su favor, entre ellas al propio Bateman en un papel serio, (aunque a menudo demasiado tranquilo para lo que se le está cociendo alrededor), y también a la siempre eficaz Laura Linney como su esposa, por no hablar del personaje de Ruth Langmore (Julia Garner), una niña-mujer a cargo de un local de strip-tease a los 19 años de edad, y procedente de una familia de "hillbillies" que amenazan con comerse a los protagonistas principales a menudo. Pero la cosa llega a enredarse tanto entre varias subtramas (un agente del FBI, un pastor protestante, un jefe mafioso local, etcétera) que el castillo de naipes a veces corre el riesgo de caer por su propio peso. Un elemento en contra es su falta de humor ('Breaking bad' o 'The wire' podían ser extremadamente graciosas, en la vena negra, obviamente, con mucha frecuencia), y ahí quizá se note la mano del "showrunner" Chris Mundy, que fracasó en la propia AMC con 'Low winter sun', que de tan oscuro y mentalmente torturado que quería ser parecía una parodia (y de hecho fue a su vez parodiada en 'The good wife', nada menos). A esto contribuye también una fotografía que elimina casi el color y lo hace todo azulado, la innecesaria duración de 60 minutos por episodio y lo poco desarrollado que están los famosos Ozarks como equivalente visual de la Baltimore "wiriana", quizá porque la serie se ha rodado en Georgia, no en Missouri, por motivos económicos. En suma, da el pego, pero solo hasta cierto punto, a no ser que por alguna razón, el tono usado sea exactamente de tu gusto.

viernes, 14 de julio de 2017

Friends from college

-Estreno: 14 de julio de 2017, Netflix.
-Comedia, 30 minutos, 1 temporada, 8 episodios.

-'Friends from college' es una comedia con un reparto bastante respetable de veteranos del ramo, entre ellos Cobie Smulders y Fred Savage, pero que no acaba de cuajar. Es un grupo de seis amigos (ecos aquí de la 'Friends' a secas), cuatro de los cuales se conocieron en Harvard, y que ya empiezan a rondar los 40 años de edad, con sus correspondientes neuras y sentimientos de crisis. Uno de ellos (Keegan-Michael Key) es un escritor de éxito entre la crítica, pero sin ventas sustanciales, a quien su editor (Savage) le plantea la idea de escribir YA, o sea Young Adult, o sea, para adolescentes, o sea 'El crepúsculo del sinsajo' o algo así. A la vez, el escritor, a pesar de haberse casado con alguien a quien ahora le entran ganas de tener un bebé antes de que no pueda, no ha dejado de liarse a ratos con otra de las del grupo, que también se ha casado por su parte. Es decir: crisis laboral, crisis sentimental, crisis parental, todo ello mezclado con tono de comedia humillante, farsa alocada y momentos emotivos, pero los personajes en general resultan demasiado estridentes y no caen demasiado bien.

miércoles, 12 de julio de 2017

I'm sorry

trutv.com/shows/im-sorry/index.html
-Estreno: 12 de julio de 2017, TruTV.
-Comedia, 24 minutos.

-Con la ayuda en la producción de Will Ferrell y Adam Samberg (el protagonista de 'Brooklyn nine-nine'), la cómica Andrea Savage consigue uno de los sueños de todo componente del gremio, que es tener su propia serie. En ella, Andrea interpreta a Andrea, una guionista y madre al borde de la menopausia (la actriz tiene 44 años), en general bienintencionada y majetona, pero cuya tendencia a hablar sin pensar demasiado o sin tener en cuenta a quién tiene delante la acaba llevando a recibir continuas miradas de desaprobación y a tener que pronunciar la frase del título más de una vez. Mucha de la comedia de ahora, incluso en canales minoritarios como TruTV, ya no es tan fina como antes,  e incluso si no se dejan decir tacos ya no hay ningún problema en que vengan borrados de fábrica, porque eso incluso da caché al artista ("yo no me corto con el lenguaje, es la cadena quien no se atreve"), y de todas formas todo el mundo sabe lo que has dicho. Esa palabra de la "f" es precisamente uno de los temas del primer episodio, con un continuo lo dije o no lo dije, o lo digo delante de críos o no, que provoca uno de los enredos de la trama. El otro viene por el descubrimiento de que una de las madres del colegio, y vecina tuya, fue actriz porno de joven. En el segundo episodio se trata de los críos pequeños que dicen cosas racistas más o menos aposta. En fin, se puede ver ahí el hilo común de la serie, que son los límites del buen gusto, la convivencia y las meteduras de pata verbales, más o menos escatológicas, mientras el sufrido marido ofrece apoyo moral, pero a posteriori, sin evitar que su legítima se meta en charco tras charco. No es lo más fresco que se ha inventado en el campo de la comedia, pero está hecho con convicción y bravura.

Salvation

cbs.com/shows/salvation/
-Estreno: 12 de julio de 2017, CBS.
-Drama, 42 minutos.

-Tras cuatro años en proceso de desarrollo, se estrenó esta serie de suspense y apocalipsis en la que se supone que se descubre un gigantesco meteorito que chocará contra la Tierra dentro de 186 días. La trama sigue unas cuantas conspiraciones al respecto, dividiéndose entre los que creen que lo mejor es pirarse del planeta, aunque solo sean unos miles de personas en las naves aún experimentales de un joven multimillonario guapetón y los que prefieren intentar reventar el asteroide a lo 'Armageddon'. Obviamente, se intenta mantener todo muy secreto para que no panda el cúnico, mientras alguien en la sombra empieza a perseguir y asesinar a los científicos que se van enterando fuera del círculo gubernamental. Los protagonistas, aparte del ricachón, son un estudiante del MIT que se entera del embolao con una app que él mismo inventó, una aspirante a guionista a la que se acaba de ligar (justo ahora que vamos a morir todos dentro de seis meses, ya es mala pata), el secretario (equivalente a ministro) de Defensa, encargado de solucionar el asunto sin que nadie se entere, la secretaria de prensa de la Casa Blanca, cuya hija quiere irse de cooperanta a África (justo ahora que etc etc), y una periodista de veintipocos de un medio minoritario que tiene toda la pinta de ser quien al final descubra el pastel a todo el mundo. A pesar de todo el tema de ciencia ficción, no se gasta apenas nada en efectos especiales, y el motor es la intriga conspiranoide, complicada por parentescos y romances varios. Es una serie veraniega, de catástrofes y hecha por la "network" generalista hogar de 'CSI' y sus clones, así que avisados quedan. El primer episodio está dirigido por el canario Juan Carlos Fresnadillo.

martes, 11 de julio de 2017

The bold type

freeform.go.com/shows/the-bold-type
-Estreno: 11 de julio de 2017, Freeform.
-Drama, 45 minutos.

-'The bold type' es una serie sobre una revista ficticia de moda y belleza , llamada 'Scarlet', que ahora justo cumple sesenta años de existencia. O sea, que en realidad es 'Cosmopolitan', y de hecho la serie está inspirada en la vida de una de sus ex-editoras jefe, Joanna Coles, que además es productora ejecutiva aquí. Las protagonistas son tres amigas jóvenes que trabajan en diversos puestos en la redacción, y según la propia cadena productora, "la serie explora sus escandalosas vidas en Nueva York, mientras aprenden a encontrar sus propias voces y a explorar su sexualidad, identidad, amor y moda". Lo de la moda, eso sí, que no se olvide en medio de tanta exploración. De hecho, suele ocurrir que gran parte de las conversaciones más importantes de la serie tienen lugar en el "fashion cabinet", o sala de trapitos, donde se guardan todos los vestidos, zapatos y complementos que mandan a la revista así de gratis, y que por lo que parece cualquiera que pase por allí puede coger y usar, desde bolsos donde quepa una botella de champán hasta tangas negros de encaje. Tamizada la realidad más áspera por la cauta cadena Freeform (ex ABC Family), queda una serie de amigas para siempre que a veces se meten en alguna peleílla que otra, pero que al final siempre se arreglan para ir a chillar al metro juntas. Jane es la nueva redactora, obligada a encontrar nuevas ideas para las portadas ("cómo acechar a tu ex inacechable" porque no tiene Facebook es la primera que le aceptan), Kat es la "community manager" recién ascendida, que ha de aprender a dejar el dedo quieto cuando se trata de tuitear hashtags sobre mujeres presas en países islámicos, no vaya a ser que lo estropees todavía más, y Sutton es la secretaria que mayormente se dedica a ligar con el abogado miembro de la junta directiva, pero en plan feminista, vaya. Por encima está Jacqueline (Melora Hardin), la jefa cincuentona, y por ahí al aldo está Adena, que es fotógrafa, lesbiana y musulmana, todo al mismo tiempo. Ya que "explorar" es la palabra clave, pues sí, de vez en cuando la serie explora un número de temas más o menos sacados de sus propias portadas, entre ellos la relevancia de este tipo de revistas, lo útiles para las mujeres que en realidad son (todo eso de "son como una hermana mayor" que te cuenta los cotis y los secretos de los chicos antes que nadie) o lo comprometidas que estén con el feminismo, y de qué tipo. Rollitos, trapitos y reivindicaciones varias para toda la familia.

lunes, 10 de julio de 2017

Will

tntdrama.com/shows/will
-Estreno: 10 de julio de 2017, TNT.
-Drama, 58 minutos, 1 temporada, 10 episodios.

-Cuando alguien empieza una serie protagonizada por un William Shakespeare que se va de su casa, dejando atrás a su esposa, en busca de fama a los acordes del 'London calling' the The Clash, significa que tiene las cosas claras y que le gusta hacer apuestas de riesgo. TNT siempre ha sido un canal al que le ha gustado dar un toque irreverente a las historias de siempre, y este es un ejemplo bastante peculiar. En esta serie el Londres de los teatros y las tabernas de la época isabelina, entre los siglos XVI y XVII, aparece reflejado como una mezcla de circo ambulante, campamento de gitanos y Soho de los años 70, con un público tatuado, greñudo y maquillado que parece prácticamente sacado de un concierto de punk y que trata a las obras que ve como si estuvieran los Sex Pistols en el escenario. No tienen paciencia para las obras pastorales, las abuchean, arrojan cosas sin piedad y solo soportan obras más o menos pseudohistóricas si contienen chistes fáciles sobre escoceses o franceses. En medio de todo este tumulto aterriza el joven Will, que lo mismo te trae un 'Enrique III' ya hecho bajo el brazo que se enfrenta a versos a a uno de los mejores actores de la época en el pub, cual si se tratara de una guerra de insultos a lo rapero. Una mezcla de Eminem y Guybrush Threepwood entrenando con la Maestra de la Espada, vamos. El irlandés Colm Meaney añade veteranía a un reparto en general hecho de jovenzuelos imberbes, entre ellos Jamie Campbell Bower, el exArturo melenitas de la fracasada 'Camelot', aquí haciendo de la gran estrella de los escenarios ingleses del momento, Christopher Marlowe, cuya relación de amor-odio con el joven advenedizo será uno de los motores de la intriga. El otro será saber si el joven Will resiste las tentaciones femeninas de la gran ciudad (la parienta y tres hijos están a 170 kilómetros de distancia), y otro añadido más es si algún día nuestro Guillermo acabará preso debido a su familia católica. La idea de comparar el caldero humeante de aquellos tiempos con el de los lugares donde en el futuro saldrían el rock, el punk y el hip-hop tiene cierto mérito, presentando a Shakespeare como alguien que rompió con todo lo anterior e hizo callar al público a base de presentarle algo que nunca había visto antes, pero el efecto se acaba perdiendo poco a poco. Gamberra (aunque menos de lo que en principio parece), con actuaciones un tanto desiguales entre sí, y con el ánimo de ser el sobrino post-millennial de 'Shakespeare in love', es la segunda serie en 2017 que cree que el Bardo de Stratford puede ser una buena idea para mientras te llega el sueño en las noches de verano.

domingo, 9 de julio de 2017

Apollo Gauntlet

-Estreno: 9 de julio de 2017, Adult Swim.
-Animación, 11 minutos, 1 temporada, 6 episodios.

-'Apollo Gauntlet' es una frikiparodia de 'He-Man' y otros héroes ochenteros de espada y brujería descendientes de 'Dragones y mazmorras'. Comenzó como una "web series" en internet en 2012 y ha acabado en el canal estrella de lo alternativo, Adult Swim. Un poli bigotudo, escuchimizado, con un peculiar sentido del humor y que habla con sus guanteletes (de ahí el título) es el protagonista que se ve transportado a una dimensión alternativa de nobles héroes, armaduras mágicas y misiones a vida o muerte. La animación a veces está hecha mal aposta, para burlarse nostálgicamente de cosas como los fondos de imagen cíclicos que se usaban entonces o los momentos en que se notaba que la "animación" era simplemente mover un brazo arriba o abajo. Como los episodios son tan cortos, la "temporada" entera de seis dura poco más de una hora en total.

viernes, 7 de julio de 2017

Castlevania

netflix.com/title/80095241
-Estreno: 7 de julio de 2017, Netflix.
-Animación, 24 minutos, 1 temporada, 4 episodios.

-'Castlevania' es una saga japonesa de más de una treintena de videojuegos, creada en 1986, y que ha ido pasando por varias plataformas hasta recalar en Nintendo en la actualidad, con una gran presencia de desarrolladores en España. Desde hace años se llevaba hablando de adaptar el contenido a película, pero ha sido ahora cuando Netflix se ha lanzado a convertirla a serie de animación. El centro de la saga es la lucha de varios componentes de la familia Belmont contra Drácula y otras presencias demónicas, especialmente en su patria chica de Valaquia, en Europa oriental, pero también por otros lugares del mundo. La trama de la serie en sí proviene de una de las primeras entregas, 'Dracula's curse', publicada en 1989, y en ella asistimos a la historia de cómo Lisa, la esposa de Vlad Dracula Tepes, resulta muerta en la hoguera a manos de los inquisidores que dominan la región en el siglo XV, acusada de bruja cuando ella solo quería ser científica. El cabreo que se agarra el conde es de no te menees, y da un año de plazo a todos los válacos para largarse de allí, o si no serán presas de su legión de criaturas del averno. La pobre gente duda sobre si culpar de todo esto al conde, a la iglesia o a ambos, pero mientras va pasando el tiempo acaba apareciendo por allí Trevor Belmont de la Casa Belmont, cazadores de vampiros desde hace generaciones, pero que también se pelean con curas y obispos locales a menudo. Y es que aquí es la iglesia quien está pintada como la mala de verdad, y sus representantes se llevan tantos tajos o más que los monstruos demoníacos. La serie está rodada con mucha influencia del anime japonés, con escenas muy sangrientas y violentas que vienen a despertarlo a uno de la sucesión de sorprendentemente largas conversaciones pre-pelea. Belmont es un tipo descreído y bebedor, con el peinado pelopincho típico de la animación nipona, un tanto harto ya de tanta maldición y tanta mandanga, pero que cuando le pisan el callo tira de espada y látigo como se supone que debe, con la ayuda de unos "speakers", o estudiantes de magia que también merodean por allí. En el tema de las voces, se cuenta con Richard Armitage y Graham McTavish, que fueron respectivamente los enanos Thorin y Dwalin en la trilogía de 'El hobbit', además de James Callis, que fue Gaius Baltar en 'Battlestar Galactica'. O sea, que ahí anda metido el famoso algoritmo de Netflix otra vez, buscando favoritos del público friki. Arranca con solo cuatro episodios, con una duración total de menos de 100 minutos, que dejan la cosa en "cliffhanger", pero fue renovada por ocho más el mismo día en que se estrenó.

miércoles, 5 de julio de 2017

Snowfall

fxnetworks.com/shows/snowfall
-Estreno: 5 de julio de 2017, FX.
-Drama, 56 minutos, 1 temporada, 10 episodios.

-En 1991, John Singleton se convirtió en la persona más joven en la historia en ser nominado al Oscar al mejor director (23 años de edad) y en el primer negro al que le ocurría. Esto sucedió con la película 'Boyz in the hood' ('Los chicos del barrio'), que convirtió casi por sí sola a la zona de South Central Los Angeles en un lugar con sabor propio cinematográficamente hablando. Barrios mayoritariamente negros, calor veraniego, pobreza, alcoholismo, abandono infantil, drogas, coches, armas, sexo, violencia policial y de bandas, y otros elementos para un cóctel explosivo. Singleton ha vuelto frecuentemente desde entonces a este ambiente para sus películas, sobre todo en los 90, y en este caso, ya al borde de los 50 años de edad, retrocede hasta 1983 para contar cómo empezó el problema con las drogas en el lugar. Otras películas como 'Blow' o series como 'Narcos' han contado la misma historia desde el punto de vista de los primeros norteamericanos que empezaron a llevar cocaína a Estados Unidos, o de los primeros colombianos que la produjeron y exportaron en cantidades masivas, pero aquí se ve desde el punto de vista de los destinatarios más desfavorecidos: un barrio económicamente apretado que ve en el nuevo negocio una manera rápida de hacerse rico, aunque claro, con el problema de que hay que ponerse firmemente al margen de la ley, y que hay muchos rivales pugnando por el mismo pastel. La serie tiene muchos protagonistas, e incluso Singleton ha llegado a la temeridad de llamarla "el 'Juego de tronos' de la droga". No llega a tanto ni muchos menos, y la excesiva familiaridad ya con el tema en las pantallas puede ser un elemento que a muchos se les ponga en contra, pero resulta interesante desde muchos puntos de vista.

El personaje principal, si es que hay uno, es Franklin Saint (Damson Idris, lo mejor de la serie), un joven negro de 19 años, que se las apañó para estudiar en colegio rico, pero que luego no quiso ir a la universidad por no alejarse más de su madre. En lugar de eso, Franklin desperdicia su talento como dependiente y de vez en cuando trapicheando a muy baja escala con marihuana, al igual que hace su tío carnal. Sin embargo un día, a través de sus ricachones amigos blancos, conoce la cocaína, ve la oportunidad, respira hondo y se mete en el ajo al servicio de un israelí de los de gafas gruesas, bata, chanclas y pistola potente al lado de la piscina. Al mismo tiempo, hay un luchador mexicano, Gustavo 'El Oso' Zapata (interpretado por el madrileño Sergio Peris-Mencheta) que al mismo tiempo hace encargos para un nuevo aspirante a jefecillo local como gorila y ladrón ocasional, y que es el ídolo de Franklin sobre el ring. Y por otro lado, está el asunto de la CIA y sus guerras sucias en Hispanoamérica, usando la cocaína para financiar grupos paramilitares o para retirarles el apoyo, dependiendo del último capricho de los Carter o Reagan de turno. Un día uno de los agentes, demasiado dado a disfrutar del producto, muere rodeado de pibas y polvo blanco, y el pastel corre el riesgo de descubrirse. ¿El problema que va a ocurrir? Que la coca y luego el crack son adictivos, y caros, demasiado para los habitantes de South Central, y que su uso, traído por sus propios residentes, va a llevar a la ruina, económica y de salud, a muchos de los vecinos, junto a un aumento de la violencia y la presencia policial. Pronto, las agradables avenidas de elegantes palmeras y razonablemente bien cuidados jardines delanteros dará paso a un gueto malsano y peligroso, en medio del crecimiento de una nueva generación.

viernes, 30 de junio de 2017

Gypsy

-Estreno: 30 de junio de 2017, Netflix.
-Drama, 57 minutos, 1 temporada, 10 episodios.

-Cuando Netflix comenzó a producir ficción serializada, se habló mucho de sus famosos y secretos algoritmos, con los que recogían datos de visionado y puntuación de los usuarios, y que luego se utilizaban para dar luz verde a sus nuevos proyectos. Así nació el primero de ellos, 'House of cards', que ticaba varias casillas: intriga política, la Casa Blanca, adaptación de una prestigiosa serie inglesa, Kevin Spacey, la princesa prometida... El laboratorio decía que lo tenía todo para triunfar, y así ha sido. Desde entonces, a esta manera de hacer encargos se le ha ido viendo el cartón más o menos en los años siguientes, pero pocas veces tanto como en 'Gypsy', una serie cuya lista original de "positivos" estaría compuesta por: thriller psicológico-erótico, la directora de '50 sombras de Grey', el protagonismo de Naomi Watts (que recuerda a su papel en 'Mulholland Falls' en el mismo año en el que ha vuelto 'Twin Peaks' a las pantallas), la promesa en el ambiente de varias escenas de alto voltaje sexual, una fotografía con mucho juego de luces y de interiores y de parecer que estamos mirando ocultos tras una barandilla o una rendija, e incluso una canción mítica para los créditos iniciales, la de Stevie Nicks para Fleetwood Mac, que resume uno de los temas principales de la serie: el deseo de volver a la rebeldía juvenil. El otro, para que nadie se llame a engaño, ya se establece desde la primera frase del monólogo inicial de la protagonista: "Hay una fuerza más poderosa que el libre albedrío: el subconsciente". Quedan así todas las cartas sobre la mesa, incluyendo la del empoderamiento femenino (creadora, guionista, directoras, protagonistas), menos la consabida de qué pasará al final y qué revelación sorprendente/tramposa espera allí. La trama en sí va de una psicoterapeuta, Jean (Watts), que tiene una vida perfecta, con una clientela estable, un marido abogado de altos vuelos y una niña de ocho años que es un primor. Sin embargo, ya con cuarenta y muchos años de edad, algo se agita en su interior con las historias de tres de sus pacientes, y empieza a cruzar la línea de lo estrictamente profesional, inmiscuyéndose en la vida de varios de sus allegados bajo el alias de Diane Hart, periodista. La principal de estas excursiones extraoficinescas atañe a Sidney (Sophie Cookson), una veinteañera, camarera de cadena de cafeterías pijas (o "barista", como lo llaman ahora), que es una "femme fatale" morenaza con un tatuaje exótico, un irresistible acento británico y un morbo que se lo pisa. A pesar de que se llevan veinte años, empiezan a intimar cada vez más, mientras que en el bufete de abogados hay otro pibón, Alexis (Melanie Liburd), la secretaria del marido de Jean, cuya sonriente eficiencia raya muy a menudo en el flirteo con su jefe. La serie se convierte entonces en la historia de cómo Jean maneja su crisis de los cuarenta, entre el marido que está poco en casa, lo buena que está la secretaria, la hija que empieza a sospechar que quiere ser un chico, las madres víboras del colegio, la inglesa morbosona, el recuerdo que cuando fumaba maría de joven, y sus propios excesos profesionales. ¿Por qué arriesga todo lo que tiene, y para conseguir qué? Pues no tiene mucho sentido, pero para eso ya se te dice desde el principio, para que no lo vuelvas a preguntar más: cuando uno o una se encapricha de algo, la mente ya no rige. El ritmo de la serie es lento y deliberado, con el objetivo de no simplificar demasiado la historia y de darle un tono descenso paulatino a los infiernos en lugar de calentón repentino de bragueta, pero seguramente no hacían falta diez horas. Ya que buscamos influencias anteriores, habría quedado mucho mejor como película de dos horas al estilo de 'Atracción fatal' o 'Análisis final' o 'El color de la noche', que tan de moda estuvieron a finales de los 80 y principios de los 90.

martes, 27 de junio de 2017

Tales

bet.com/shows/tales.html
-Estreno: 27 de junio de 2017, BET.
-Drama, 42 minutos.

-Muchas cosas han inspirado series de televisión, desde libros hasta cómics, y últimamente hasta cuentas de Twitter. En el terreno musical también pueden encontrarse influencias televisivas, pero en este caso se llevan más allá: en 'Tales' cada uno de los episodios está basado en un tema de hip-hop o rap. Estos estilos musicales se caracterizan por tener mucha letra (a menudo son más hablados que cantados), y con frecuencia cuentan una historia más o menos compacta en cada canción. Con esta idea, el canal BET, dirigido al público negro, ha montado una serie de episodios independientes unos de otros, con historias y directores diferentes, en torno a temas como 'I got a story to tell', de Notorious BIG, 'Cold hearted', de Meek Mill, o el que abre la serie, el famoso 'Fuck the police', de NWA, que pronto cumplirá 30 años. En este primer episodio se presenta a una sociedad en la que los negros son los que dominan la sociedad americana y los blancos son los que sufren brutalidad policial, juicios injustos e infraviviendas en los guetos. Es un planteamiento que ya se ha visto en otros sitios, como por ejemplo la película 'White man's burden', protagonizada por John Travolta y Harry Belafonte en 1995, y que resulta bastante efectivo (hasta cierto punto) como recurso fabulístico para ilustrar una cuestión importante observada desde otro punto de vista. En los 80 minutos de esa entrega hay espacio para dos muertes causadas por la policía, un juicio mediático, un presentador estrella de sesgo bastante racista, un abogado negro denostado por defender a la infraclase blanca, e incluso un romance interracial, bastante torpemente llevado, por cierto. Es decir, todo lo que se ve en la vida real, pero al revés para mayor efecto dramático. Al ser una serie de episodios independientes, cada uno puede variar bastante respecto de los demás, tanto en "fidelidad" a la canción original como en importancia del tema tratado o en calidad general. Los dos siguientes son más bien un caso policial de toda la vida, con su planteamiento, nudo y desenlace, y el tercero es una mezcla de celos, fama, dinero y crimen, rodeados de música rap empaquetada para las masas. En general resulta menos rompedora de lo que suena, a lo cual no ayuda que los tacos (básicamente el f··· y el motherf·····) estén censurados en el sonido. Ice Cube, uno de los componentes de NWA  en los 80, es hoy un actor respetado que incluso ha hecho películas Disney, pilar de la comunidad y padre de familia, mientras que Bill Cosby ya sabemos en qué se ha convertido. Las vueltas que da la vida.

viernes, 23 de junio de 2017

GLOW

-Estreno: 23 de junio de 2017, Netflix.
-Dramedia, 32 minutos, 1 temporada, 10 episodios.

-Entre 1986 y 1990 hubo un show de lucha libre femenina llamado GLOW (Gorgeous Ladies of Wrestling) que duró más de cien episodios rodados en Las Vegas, y que puede considerarse como uno de los máximos exponentes de los espectaculares excesos de los 80. Si ya esa década de por sí resultaba tanto en la moda como en el cine y la música pop-rock bastante inflada, hortera y colorista, imagínense al punto en que llegaba tratándose de un programa de lucha libre de mujeres (y no me refiero a la versión deportiva y olímpica, sino a esa falsa y simulada, con rings y cuerdas y estrafalarios atuendos). Cómo sería la cosa que incluso la madre de Sylvester Stallone participó en el asunto haciendo de "dueña" del show ante las cámaras y "entrenadora" de un par de las luchadoras, nótense las comillas. Bueno, pues tres décadas más tarde, Netflix recupera aquello para hacer una estupenda y muy entretenida serie con un material que en principio no debería dar para tanto. La serie retiene el nombre original de la franquicia, pero todo lo demás es ficticio, empezando por el año en el que ocurre la acción, 1985, uno antes que en la realidad. Sam Sylvia, un casi olvidado director de películas de casquería barata y serie B como 'Gina the Machina' o 'Blood Disco' (partes I y II), se pone al frente del proyecto, reclutando vía anuncios en la prensa y entre agentes de casting a 14 mujeres jóvenes que busquen algo "diferente". La mayoría de las que se presentan son actrices desconocidas, exdeportistas, especialistas de cine y en general todo tipo de chicas procedentes de los márgenes exteriores del mundillo del "show business" californiano en busca de una última oportunidad para destacar en algo. Lo que sigue es la historia de cómo en los dos meses siguientes las elegidas entrenan, se conocen, se odian, se ayudan y van pasando por los diversos traumas del presente y del pasado, incluyendo el haber acabado participando en algo que puede convertirlas en el hazmerreír de todo el país y en la tumba definitiva de sus sueños de gloria.

Creada por dos mujeres, Liz Flahive y Carly Mensch, cuenta en la producción ejecutiva con el nombre de Jenji Kohan, responsable de otras dos series muy estimables, como son 'Weeds' y 'Orange is the new black', con la cual 'GLOW' tiene en común la centralidad de los papeles femeninos y un reparto muy amplio con el que jugar. No todas las participantes en el show reciben el mismo tiempo en pantalla, pero uno acaba conociéndolas a todas no solo por quiénes son, sino por su personaje sobre el ring. Porque la idea que al final hace cristalizar a todo el proyecto en las mentes de las candidatas es el darse cuenta de que esto no es una competición deportiva, ni siquiera un espectáculo más o menos circense, sino una "soap opera", un culebrón con una trama propia, con buenos y malos, y donde la victoria o la derrota no es un mero "ha ganado la de rojo" o "ha ganado la de azul", sino que juega con las emociones del público a base incluso de usar los combates como comentario político y social. ¿Quién preferirá el público que gane, la rubia americana Liberty Belle, con su maillot de barras y estrellas, o la morena soviética Zoya the Destroya, que sube al ring insultando a la democracia y burlándose de su estilo de vida? Volviendo a Stallone, es lo que ocurrió en 'Rocky III', por ejemplo. Con una presentación así, el público no va a quedarse sentado cortésmente contemplando cuál de las dos lo merece o lo hace mejor, sino que va a tomar partido muy claramente y a dejarse la garganta demostrándolo. Ese es el ambiente que se busca, y el gran reto para todas, más allá de aprender a caerse sin romperse nada, es encontrar "ese" personaje perfecto que provoque las iras o los aplausos del público de manera más extrema. Así, entre las otras doce chicas están la anarcopunki, la negra del guetto, la inglesa con gafas de bibliotecaria, la samurái japonesa interpretada por una camboyana (son los 80, no preguntes), la terrorista libanesa intepretada por una hindú (son los 80, no preguntes), la vikinga que fue atleta olímpica de verdad, la medio hispana cuyo padre y hermanos en la vida real son también luchadores en la más famosa y adinerada versión masculina, la que lleva tantos años disfrazándose de loba gótica que no le hizo falta ni buscarse un personaje, y aún me dejo varias más. El tragicómico Marc Maron como Sam Sylvia y Alison Brie, ex de 'Mad men' y 'Community' son los actores más sobresalientes, aunque las 14 luchadoras están todas muy bien cuando les toca recibir la luz del foco encima. Así, en medio de toda la fiesta de disfraces y de la mera diversión palomitera sin enchufar el cerebro que se busca, la serie no deja de hacer un comentario en segunda línea sobre la identidad, la fantasía, la realidad, la ficción, la imagen que tenemos de nosotros mismos y la que desearíamos tener. De hecho, la primera escena, donde una aspirante a actriz lee las frases del papel masculino en un casting, en lugar de las del femenino al que aspira, porque son mucho más interesantes, son un metacomentario muy claro que nos introduce en materia desde el mismo principio. En definitiva, son cinco horas divertidas sin ser comedia continua, muy bien hechas y muy bien llevadas, que mejoran a cada episodio. Tiene una gran habilidad para encontrar momentos de tierna dulzura sin resultar empalagosa, y un mensaje de empoderamiento feminista efectivo sin necesidad de subrayarlo con rotuladores eléctricos.

jueves, 22 de junio de 2017

The mist

spike.com/shows/the-mist
-Estreno: 22 de junio de 2017, Spike
-Drama, 47 minutos, 1 temporada, 10 episodios.

-Nueva versión de uno de los escritores más adaptados a la pantalla, Stephen King. Esta novela corta, de unas 130 páginas, ya fue llevada al cine por Frank Darabont (el mismo que también dirigió 'Cadena perpetua') en 2007 en una película cuyo final, la verdad, a pesar de ser diferente del del relato original, está muy bien. 'The mist' es una historia de terror de las de toda la vida, contundente y sin concesiones, en la que un típico pueblo ficticio del noreste de Estados Unidos se ve envuelto en una espesa niebla llena de sanguinarias criaturas que se van cepillando a los pobres humanos e incluso a sus mascotas: tentáculos, arañas, ciempiés gigantes, y hasta una especie de pterosaurio, entre otros. La trama original tiene lugar dentro de un supermercado donde estaban ya o han ido a refugiarse varios habitantes, y entre los bichos que atacan y el pánico de los propios humanos, la cosa se pone muy tensa muy rápido. Aquí el supermercado es un centro comercial entero, y también hay algo de acción por el resto del pueblo. Y como siempre, todo va a haber sido culpa de un experimento militar, parece. Para estirar el contenido, hay varias tensiones preexistentes entre algunos de los vecinos, como un caso reciente de posible violación del capitán del equipo de fútbol americano escolar a la hija de una de las profesoras del instituto, y una joven de pinta un tanto chunga que anda huyendo de un par de criminales en busca de un dinero al parecer robado. Como historia de terror corta y al grano funciona bastante bien, pero probablemente estirada tanto, y en una cadena sin excesivos medios ni actores de gran renombre, la serie deje una huella muy limitada, al estilo de lo que ya pasó hace poco con 'Under the dome' ('La cúpula').

miércoles, 14 de junio de 2017

Blood drive

syfy.com/blooddrive
-Estreno: 14 de junio de 2017, SyFy.
-Drama, 44 minutos, 1 temporada, 13 episodios.

-"Ambientada en el distópico futuro distante del año 1999, la serie tiene como personajes a un policía obligado a hacer pareja con Grace D'Argento (Christina Ochoa), una peligrosa "femme fatale" con agenda propia, mientras toman parte en una carrera mortal donde los coches funcionan con sangre humana". Cuando te presentan una serie así, no se puede decir que te la estén intentando colar, la verdad. 'Blood drive' pertenece al género llamado "grindhouse", una palabra con un historial demasiado largo como para detallar aquí, pero que básicamente acabó significando "violenta, sangrienta, sexualizada, de bajo presupuesto y primo carnal del gore", a menudo con el condimento añadido de coches, camiones o máquinas infernales, y de las que te podías ver tres o cuatro seguidas en un cine de barrio de sesión continua. Quentin Tarantino y Robert Rodríguez resucitaron el término en 2007 con sus películas 'Death proof' y 'Planet terror', estrenadas a la vez con el título conjunto de 'Grindhouse', y diez años más tarde SyFy, que no se corta ante nada, le da bolilla en esta serie. Como ya hemos dicho otras veces al comentar estrenos de SyFy, suelen tener ideas bastante buenas sobre el papel, algunas por su clasicismo de ciencia ficción de toda la vida y otras por su orgullosa búsqueda de divertirse un rato y nada más, pero siempre el problema es la falta de presupuesto. Todo parece hecho con la ropa que los extras se trajeron de casa y rodado en la misma nave industrial o zona semiárida. En este caso se supone que estamos en una Los Ángeles distópica y apocalíptica, pero luego todo ocurre en un estrecho callejón y una fábrica abandonada rodados en Sudáfrica para ocultar la falta de medios. Pero bueno, las estrecheces económicas al menos obligan a extremar el ingenio, y al enseñar las credenciales tan claramente desde el principio se acaban ganando el respeto del público o una cortés negativa rápida. En cuanto a la serie en sí, pues eso, trata de una carrera de autos locos en la que participan varias parejas de concursantes desesperados por lograr unos diez millones de dólares que alivien un poco la vida en un mundo muy estropeado donde la gasolina vale dos mil dólares el litro, así que se han inventado coches que funcionan con sangre humana, lo cual da lugar a escenas varias de raptos, hachazos, salpicones y litros de líquido esparcido por ahí. Nuestros protas son el poli que parece Ken el de la Barbie y la cañera Grace, con su rollito chungo de cuerpazo veinteañero, ombligo al aire y chupachups, pero quien al final acaba brillando más es el maestro de ceremonias Julian Slink (Colin Cunningham), con su mezcla de cabaret, heavy metal y steampunk, y su poder para decidir si el último clasificado de cada día merece ser repescado o convertido en combustible, dependiendo del espectáculo que haya dado al respetable. Ya podían hacer así en el Tour de Francia. A medida que van pasando las etapas, los competidores se irán encontrando de todo: caníbales, mutantes, asilos para lunáticos, animadoras de baloncesto... Un locurón, vaya. Dependiendo de la familiaridad de cada uno con este tipo de cine, se podrán encontrar ideas sacadas de 'Mad Max', Roger Corman, Dario Argento, Rob Zombie y varios otros, pero cada uno sabrá en meros minutos si esto es lo suyo o no. Lo único que tener en cuenta es que un género cuyos productos a menudo duran menos de hora y media, y con buen motivo, puede hacerse un tanto cansino a lo largo de 13 episodios de 44 minutos.

domingo, 11 de junio de 2017

Claws

tntdrama.com/shows/claws
-Estreno: 11 de junio de 2017, TNT.
-Drama, 54 minutos.

-Inicialmente concebida como comedia negra de media hora para la HBO, 'Claws' ha acabado finalmente como carne de entretenimeinto veraniego en la TNT. Es una serie centrada en un salón de manicuras cuya dueña, aparte de mantener el negocio legal, también blanquea dinero para los trapicheos con drogas, calmantes y pastillas diversas que se trae una clínica cercana. Contado así no parece gran cosa, pero es de esas series que hay que ver en persona, porque en lo visual es donde está su atractivo, como pasaba por ejemplo con 'Breaking bad', de la que 'Claws' ('Garras') hereda a Dean Norris, el que interpretaba al cuñado de Walter White. Ambientada en una Florida hortera, de barrio y más hortera todavía, los modelitos de canis que lucen tanto las tías como los tíos son una de las principales claves visuales del asunto. Norris es el jefe mafioso local (aunque sospechamos que tiene unos rusos por encima o de rivales), y sus dos hijos, paquetones de local de strip-tease, están liados con dos de las "uñeras" de la tienda, uno con la jefa, Desna (Niecy Nash), una real hembra melenuda y pechugona a lo Jackie Brown, y otro con la "basura blanca" Jennifer (Jenn Lyon), que ya tiene dos hijos de otros dos padres de razas diferentes. Completan el quinteto Polly (Carry Preston), blanca, tímida, pelirroja, escurrida de carnes y recién salida del trullo a los 45 tacos; Ann (Judy Reyes), una latina lesbiana, taciturna y mamporrera; y Virginia (Karrueche Tran, exnovia de Chris Brown), carne fresca mezcla de negra y vietnamita que parece sacada de un videojuego japonés o de una de las de 'Fast and furious'. Las cinco viven pendientes de la promesa del mafioso de premiarles su labor de "lavandería" con veinte mil dólares con los que abrir un local de verdad en un sitio guay, pero cuando la promesa no se cumple, empiezan a pasar cosas que no estaban previstas. Tiene un gran comienzo y una promesa de bola de nieve imparable como la que echó a rodar 'Breaking bad'. A ver ahora cómo la solventan, porque el estreno veraniego y la cadena TNT no son grandes garantías al respecto.

lunes, 5 de junio de 2017

Daytime divas

vh1.com/shows/daytime-divas
-Estreno: 5 de junio de 2017, VH1.
-Drama, 41 minutos.

-Hay un tipo de programa, o segmento de programa, que ha subido como la espuma en los últimos tiempos en la televisión de Estados Unidos, y es el del "chat show" femenino en horario de mañana. Al igual que pasa con las "girl bands" del pop al estilo Spice Girls, este formato se ve repetido con muy pequeñas variaciones en ejemplos reales como 'The talk' o 'The view', una de cuyas presentadoras, Star Jones, escribió la novela 'Satan's sisters', en que se basa esta serie: una mesa, cinco mujeres, a veces una invitada extra, y cada una de ellas con una personalidad básica rápidamente resumible. En el caso que nos ocupa estas son: la veterana patrona absoluta y propietaria de la silla izquierda (Vanessa Williams, que en 1983 fue la primera Miss América negra, hoy ya cincuentona y con experiencia en 'Betty la fea' o 'Mujeres desesperadas'); la rubia conservadora, cristiana y republicana; la cómica urbana (lo cual quiere decir negra), bocazas y estridente; la exestrella infantil, ahora veinteañera y bisexual; y la que es de verdad periodista y sabe distinguir a un shia de un sunni, por ejemplo, y además da bien en cámara tras un par de horas de peluquería. La serie es un culebrón de tomo y lomo, en el sentido de que es todo guerra de gatas, con jugarretas, zancadillas y chantajes continuos por poder conseguir unos minutos más en pantalla o un segmento especial que realce la especialidad de cada una. Aparte, tras las cámaras, la cosa aumenta con el hijo de la presentadora estrella, el marido abusón de la rubia, el hijo de ambos que quiere ser niña, el mindundi guapete y trepa del cátering, y varios otros embrollos tras las bambalinas. A pesar de que alguna vez se roza, casi sin quererlo, algún tema importante, como la importancia de la imagen y el culto al cuerpo perfecto, el acento está firmemente puesto sobre el escándalo, y es un "guilty pleasure" de libro, donde se viene a disfrutar las zorrerías a cuál más gorda y a odiarlas a todas tanto como ellas mismas a las demás.

domingo, 4 de junio de 2017

I'm dying up here

sho.com/im-dying-up-here
-Estreno: 4 de junio de 2017, Showtime.
-Drama, 55 minutos.

-Pues sí, esto es un drama sobre cómicos. Ambientada en 1973, la serie sigue a un grupo de monologuistas que actúan en Goldie's, un local californiano, a la espera de que algún cazatalentos del programa de Johnny Carson (cuyos estudios acababan de mudarse a Los Ángeles desde Nueva York) vea tu número, te invite al show, y finalmente, premio de los premios, el propio Carson te invite al sofá si le ha gustado, a charlar un rato contigo en directo delante de millones de telespectadores. Así empezaron futuras estrellas reales como Robin Williams, David Letterman o Jay Leno, por ejemplo. En principio la serie está basada en el libro de William Knoedelseder, productor y ejecutivo de televisión en la época, que no es una novela, sino una obra de no ficción, pero en la serie todos los nombres reales están sustituidos por personajes ficticios, algunos inspirados en y otros amalgamados de actores auténticos. Incluso el propio Goldie's es en realidad The Comedy Store, y su propietaria y estricta gobernanta, Goldie, está basada en Mitzi Shore. Encarnada por la oscarizada Melissa Leo, Goldie actúa como parte madre y parte madrastra del elenco de aspirantes que tiene en el local a coste cero, porque "esto es como un colegio, y dónde se ha visto que los colegios paguen a sus alumnos". Entre ellos está el pelirrojo, el negro, el latino, el judío y la rubia, y todos ellos hacen comedia étnica y "de género" sin ningún sonrojo ni ironía ni quejas sobre apropiación cultural. El irlandés hace chistes sobre borrachos, el italiano sobre pasta tras las broncas, el negro sobre romper y robar, el mexicano sobre vender naranjas, y la rubia sobre el ser rubia, guapa, texana y soltera. Y como empezamos diciendo, para ser una serie sobre cómicos, es bastante poco cómica. Los momentos en que se ven trozos de las actuaciones no son una maravilla (se supone que son cachorros que empiezan en esto y aún no tienen su "tight 15", o sus quince minutos sólidos con los que deslumbrar), y cuanto más sabemos de ellos menos gracia hacen, entre sus traumas infantiles, sus sueños destrozados, sus ansias de protagonismo, la incomprensión de sus familias y las jugarretas mutuas de machotes que se hacen unos a otros, y el que no sepa aguantar chistes, que se vaya del pueblo. Todo esto por lograr cinco minutos más de escenario o por un mejor lugar en el orden de actuación. A cambio, como personajes dramáticos ganan en profundidad y ahondan en la idea, ya muchas veces explorada, de que ser cómico no es lo mismo que ser humorista, que ser monologuista no es igual que contar chistes, y que un "stand-up" memorable ha de ser algo que haga reír, llorar, sacar verdades ocultas y abrirle las carnes a quien lo hace y a quien lo escucha. Todo esto en medio de borrachos de fin de semana a las 2 de la madrugada. No es extraño que con esa presión estén todos grillaos.

lunes, 29 de mayo de 2017

Still star-crossed

abc.go.com/shows/still-star-crossed
-Estreno: 29 de mayo de 2017, ABC.
-Drama, 42 minutos.

-O sea, que Romeo y Julieta (spoiler con cuatro siglos de antigüedad) mueren al final de 'Romeo y Julieta', y sus familias veronesas se quedan todas llorosas y desoladas. ¿No estaría bien saber qué pasó después? ¿Reinó la armonía tras la desgracia? ¿Se estropeó el asunto aún más entre los Montescos y los Capuletos? No estaría mal pensado hacer una continuación, ¿no? Vale. OK. Molaría. ¿Pero y  si la continuación la hace Shonda Rhimes? Whoa, Nelly. Ahí ya la habríamos fastidiado. Pues eso es exactamente lo que pasa con esta serie, de la que ni siquiera se puede decir que es una mezcla de Shakespeare y 'Anatomía de Grey', ya que Shakespeare hay muy poco, ni siquiera en verso, y se acaba hacia el minuto 20, cuando el asunto entre el Ro y la Ju se envenena un tanto, por así decirlo. A partir de ahí, sigue una especie de fiesta de disfraces de tono medieval idealizado a lo Disney, donde los personajes femeninos son los centrales (muy típico de Shondaland), y donde abundan los triángulos amorosos y los affaires imposibles. Aparte de la riqueza vieja de los Capuletos y la advenediza de los Montescos, también está la familia del duque de Verona, intentando que haya paz y que la calma no se pierda, porque si seguís discutiendo van a venir los venecianos, o los romanos, o los milaneses, y vais a quedar todos conquistados. Tras haber fracasado lo de Rolieta (o Jumeo), la idea de una boda caputesca (o montoleta) parece que no era mala, y ahora se busca repetir la jugada, pero legalmente, con alguno de los primos sobrantes, como por ejemplo Benvolio y Rosalina, pero resulta que ninguno de los dos quiere y Rosalina está liada en secreto con el príncipe Escala. Además, también hay que decir que buena parte de los personajes principales están interpretados por actores negros, como por ejemplo Rosalina, su hermana, el príncipe y hasta Romeo en el tiempo que le da a aparecer, lo cual es otra clave principal del territorio Rhimes. El resultado es general puede llegar a entretenido si te dejas llevar, pero es necesario venir acostumbrado al tono exaltado y melodramático de todas las series de la marca, y con unas expectativas bastante relajadas. Lo mejor, Zuleikha Robinson como la matriarca Juliana Capuleto, morenaza, racial y vengativa que escupe maldiciones a los Montescos.

miércoles, 17 de mayo de 2017

Downward dog

abc.go.com/shows/downward-dog
-Estreno: 17 de mayo de 2017, ABC.
-Comedia, 21 minutos.

-"Downward dog", o "perro mirando hacia abajo" es una postura de yoga que aquí da título a esta telecomedia protagonizada, precisamente, por un perro, llamado Martin, que cuenta, a veces siendo entrevistado en cámara y todo, las vicisitudes de su vida de mascota urbana, y de paso las de su humana, Nan (Allison Tolman, la sheriff de la primera temporada de 'Fargo'). Nan es una treintañera no delgada, por así decirlo, que trabaja en una agencia de publicidad en Pittsburgh. Es apocada e insegura tanto en su empleo como en su relación con Jason, un tipo mayormente majete y relajao, de los de moto, melenita, barba y chupa vaquera. Por su parte, Martin se muestra, tanto en sus monólogos como en su comportamiento, como el típico perro: devoción absoluta a su dueño, sesteo de catorce horas al día y roedor de todo lo que pilla cuando no se le hace caso. A veces se muestra seguro de que el mundo gira alrededor de su mirada (las puertas electrónicas se abren solas, la dueña le da comida de la mesa) y otras huye despavorido ante el ente más malvado de la creación: el gato de la vecina. Alguna vez me han preguntado por qué en este blog nunca pongo tráilers de las series, y este es un buen caso para ilustrar la razón: porque mienten como bellacos. Cualquiera que haya visto tráilers y luego las series o películas que se supone que "resumen" conocerá la sensación. Aquí, el tráiler parece prometer una cosa loca estilo 'Beethoven', lleno de zascas perrunos y comedia de tropezones, pero no puede ser más diferente. De hecho, para podérsela llamar comedia, no tiene ni una sola risa fácil. Más bien la gracia provendrá de verla junto a un dueño de perros que continuamente te vaya diciendo "¡son así exactamente!", "¡eso es justo lo que hacen!", ¡mi perro es clavao!", "¡si mi perro hablara diría lo mismo!", "¡ay, mira esa carita!". Porque por demás, Martin es bastante filosofante, un tanto quejica a veces, y obviamente piensa que es él quien posee a la humana y no al revés. En cuanto a la otra mitad de la serie, la que tiene lugar en la agencia, pues raya a muy poca altura: comenzamos cuando, tras años sin particular distinción, Nan consigue que un gran diseñador neoyorquino se fije en una idea suya, que su jefe local odia, y ahí empieza una tensión de oficina oprimente que nos distrae bastante del perro. Así que, como pasa con los propios canes, habrá quien se la ponga siete veces al día, y otros que dirán gracias pero no gracias.

viernes, 12 de mayo de 2017

I love Dick

-Estreno: 12 de mayo de 2017, Amazon.
-Drama, 24 minutos, 1 temporada, 8 episodios.

-Basada en la novela de Chris Kraus, 'I love Dick' cuenta la historia de una pareja de artistas neoyorquinos que salen de su cáscara urbanita para viajar al polvoriento pueblo de Marfa (Texas) para asistir a un curso. Ella (también llamada Chris Kraus) es una cuarentona que se vende a sí misma como cineasta o documentalista, aunque a su edad aún no ha hecho nada de verdadero renombre salvo ganar algún pequeño premio o mención honorífica que casi nadie conoce. Casada con un hombre veinte años mayor (interpretado Griffin Dunne), está en plena crisis vital y muy necesitada de un subidón de lo que sea. La actriz que la encarna, Kathryn Hahn, tras aparecer también en 'Happyish', 'Transparent' y 'Girls', últimamente se ha especializado en este tipo de judía neurótica de gran ciudad cuya juventud se le va quedando atrás y que vive sus inseguridades desde hace décadas en medio de la ira, la desesperación y diversos tipos de drogas, alcohol y pastillas. En Marfa la pareja se encuentra con el supuesto gran artista al que han ido a conocer, Dick, un texano flaco y sesentón, interpretado a la perfección por Kevin Bacon, que aúna la mística típicamente americana del vaquero taciturno y veterano con la del misterioso "auteur" distante y solitario. Junto a otros estudiantes, Chris busca la experiencia artística definitiva, que en su caso llega a través de unas cartas no publicadas que escribe al idealizado Dick. En cuanto a los demás personajes, su marido queda reducido a un cornudo más o menos contento y aún más perdido que ella, y llaman más la atención un par de secundarios, que son Devon, una lesbiana local que intentó pirarse del pueblo, no pudo y busca allí la manera de salir de sí misma sin tener que irse, e India Menuez, una pelirroja de piel blanquísima aficionada al desnudo como expresión artísitica y a los estudios sobre la pornografía. Al igual que ocurre con todo el mundillo del arte moderno, y de los estudios sobre el arte moderno, esta serie deja sembrada la duda de si todo esto significa algo, o no significa nada, o significa lo que cada uno quiera, pero en total dura solo unas tres horas, que resulta lo adecuado para dejar una impresión más o menos honda sin tentar la paciencia de quien no tenga licenciaturas en arte o sociología.

viernes, 28 de abril de 2017

Dear white people

-Estreno: 28 de abril de 2017, Netflix.
-Dramedia, 30 minutos, 1 temporada, 10 episodios.

-'Dear white people' era una película del año 2014 donde se satirizaban las tensiones raciales en un campus estadounidense. Tres años después, la misma historia, alargada y retocada, se convierte en una miniserie de cinco horas donde hay más espacio para explorar a cada uno de los personajes principales. Todo comienza cuando, harta de racismo institucional y de noticias sobre hombres negros abatidos por policías blancos, la estudiante negra Samantha White (White de apellido y blanca de madre) comienza a emitir por la radio del campus un programa llamado 'Queridos blancos', en el que airea, a menudo muy enojada y elocuentemente, sus opiniones sobre tan polémico tema. Al poco, tiene lugar una irónica fiesta de disfraces "blackface" en la cual se anima a los participantes blancos a disfrazarse de negros (cantantes, actores, deportistas, etc). A partir de ahí, la serie explora el campo de minas ideológico en el que se ha convertido la cuestión racial en el país, siguiendo a un puñado de personajes que, mientras que todos parecen desear el mejor resultado (excepto unos cuantos extremistas por varios lados), nunca se ponen de acuerdo sobre cómo hacerlo. El gran acierto de la serie es que, y nunca mejor dicho, no trata a esta cuestión en términos de blanco y negro, sino que todos los personajes cometen errores, tienen ideas propias y poseen una personalidad de varias dimensiones. Samantha, por ejemplo, convertida de repente en la voz negra de referencia del campus, no solo es mulata, sino que tiene un novio blanco, Gabe, que a su vez es un millennial con barbita muy razonable y que intenta pisar el menor número de charcos posible, no sea que lo acusen de racismo o de apropiación cultural. La exmejor amiga de Samantha, Coco, negra por ambas partes (la tonalidad de piel dentro del negro es uno de los temas a debate) empezó como niña pobre rescatada del barrio por un millonario blanco y ahora aspira a ser la próxima Michelle Obama. El objetivo de Coco es Troy, el hijo negro del también negro deán de la universidad, y que a pesar de no ser intelectualmente nada del otro mundo, da bien en pantalla y podría tener un futuro brillante si aprovecha su ventaja de salida. Por ahí andan también Reggie, que tiene bastante química con Samantha y es uno de los más ultras del movimiento (aunque, como ya veremos, hay no menos de cinco sindicatos diferentes de estudiantes negros, lo cual complica la unidad de acción), y Lionel, un tímido estudiante de segundo de periodismo, gay aún dentro del armario, y tan bueno con la palabra escrita como apocado con la palabra hablada. El campus se completa con varios otros secundarios, algunos mejor delineados que otros, en una mezcla de sátira racial, estudio social y explosivo microcosmos. Además, la postura ideológica de cada uno se ve complicada por sus relaciones personales, así que cualquiera que tenga pareja, o amistades, o familiares, o cualquier otro tipo de adhesión aparte de la causa, a menudo se verá obligado a elegir entre una y otra, o al menos a priorizar una sobre otra, en torno a las cuestiones de quién soy, quién quiero ser, de qué soy parte y hasta dónde estoy dispuesto a llegar. Sobre todo compitiendo a ver quién es más "woke" de todos (es el palabro urbano de moda: "despierto, que ha abierto los ojos, que está al tanto de las injusticias sociales"). A menudo muy graciosa y muy educativa incluso en la misma frase, con mucha mordiente en el guion, y que ha sido acusada incluso de racismo inverso.